Anoeta acoge un partido fuera de foco, con la Real doliéndose del pasado y el Madrid distraído con el futuro. La cuestión es conocer si pesa más la depresión donostiarra, que de un verano a otro ha perdido Europa, potencia de plantilla y fe en su entrenador, o la ausencia de Cristiano, al que el Madrid ha decidido parar.
Peores noticias ha recibido la Real, fuera de Europa por sorpresa, en la historia del vecino Eibar como cómplice necesario del primer triunfo armero en Primera, con sus dos fichajes, Rulli y Finnbogason, lesionados, Vela lejos de sí mismo y con el rombo de Arrasate al que la afición le pone dos rombos. El futuro del técnico, que sólo caerá con derrota y tamborrada, pasa por Canales y Granero, que del Madrid sacaron escuela aunque no gloria.